En Linux existen varias maneras de finalizar aplicaciones que se ponen inestables y se cuelgan inesperadamente, una de ellas se denomina XKill y es muy sencilla de instalar y usar, con XKill podremos finalizar esos procesos inestables en nuestro Ubuntu.
¿Pero cómo funciona? Pues muy sencillo, solo deberás ejecutar en una ventana del terminal el comando "sudo xkill" o de forma automática presionando ALT + F2 y escribiendo xkill, inmediatamente nuestro cursor se convertirá en una calavera; ahora solo tienes que hacer clic en la ventana (el proceso) que deseas finalizar y listo.
Para instalar XKill solo abre una ventana del terminal y escribe lo siguiente:
sudo apt-get install xkill
Sencillo ¿verdad?