Si tenemos aplicaciones que no quieren cerrarse por ningún motivo (ni siquiera presionando Ctrl + C ó Alt + F4), podemos usar la consola como recurso de salvación para poder
cerrar este tipo de aplicaciones "rebeldes" de manera limpia y efectiva.
Primero lo primero. Abrimos una nueva ventana de
consola presionando la combinación de teclas
Control + Alt + F2 (si pide contraseña de root ingresarla). Con el comando Kill podremos eliminar la aplicación pero para usarlo necesitamos su
PID. Con el comando
ps se pueden listar los
PIDs de todas las aplicaciones en ejecución. Sin embargo, como suelen ser bastantes los programas activos, mejor realizaremos un filtrado con
GREP para obtener su
PID exacto. El comando es el siguiente:
ps -e | grep nombreprograma
Donde
nombreprograma es el nombre de la aplicación que queremos eliminar.
Ahora, conociendo el PID podemos eliminar fácilmente la aplicación usando el comando Kill
kill [PID]
Donde [PID] es el número PID del programa a eliminar.
Ahora, cada vez que tengamos una aplicación que nos dé problemas solo tendremos que acceder a la consola, obtener su PID y eliminarlo con el comando KILL.